Subir o no la retención del IRPF para evitar sustos el año que viene

En algunos casos el SEPE no descuenta nada en la prestación por desempleo por lo que en la declaración de la Renta del año que viene habrá que pagar más a Hacienda.

 

Las personas que estén o hayan estado afectadas por un ERTE  este año pueden encontrarse el que viene con que su declaración del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) les sale a ingresar o a pagar más que otros años. O que antes no tenían obligación de presentarla y ahora sí por haber recibido ingresos de dos pagadores: su empresa y el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). Hasta final de año están a tiempo para paliar el susto que puede darles Hacienda el año que viene.

«Ya tenemos muchos contribuyentes que tienen miedo pensando en la Renta que presentaremos al año que viene, la correspondiente al ejercicio 2020″, reconoce Ana Rubio, vicepresidenta del Colegio de Gestores Administrativos de Aragón y La Rioja. La consulta más frecuente viene siendo «que si, al haber cobrado de su empresa y del desempleo por encontrarse en ERTE, les va a tocar pagar mucho a Hacienda en la próxima declaración».

La gestora administrativa advierte de que «al año que viene no solo los trabajadores por cuenta ajena se pueden llevar una desagradable sorpresa, también todo el mundo que ha recibido ayudas». En estos casos explica que «muy probablemente les pueda obligar a hacer la declaración o, cuanto menos, pueden ver incrementada la cuota a pagar al tener que incluirlas en su declaración».

Límite de 14.000 euros al año

Si solo se cobra de un pagador, se tiene obligación de presentar la declaración de la Renta cuando los rendimientos de trabajo superan los 22.000 euros anuales. Sin embargo, si se ingresó de dos o más este límite baja a los 14.000 euros.  «Por ejemplo, si has cobrado 10.000 euros de tu empresa y 3.500 euros del desempleo no tendrás obligación de presentar tu declaración», pone como ejemplo la gestora administrativa. Tampoco se tiene obligación de hacer la declaración si los ingresos del segundo y posteriores pagadores no superan los 1.500 euros.

«Nuestro consejo es que compruebes siempre si tienes obligación de hacer declaración para no llevarte sorpresas», señala. En algunos casos «puede ser que te lleves una alegría y compruebes que, aunque no tienes obligación, si la haces Hacienda te va a devolver dinero», señala, para aquellas situaciones en las que el contribuyente se puede beneficiar de deducciones u otras ventajas fiscales.

 

[Vía heraldo.es]

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